Introducción
En minería y construcción, el entorno de trabajo está expuesto a múltiples agentes contaminantes y condiciones extremas. Polvo en suspensión, partículas finas, salpicaduras químicas, humedad, grasas industriales y materiales abrasivos forman parte del día a día.
En este contexto, el mameluco de protección cumple un rol clave como barrera física entre el trabajador y el riesgo. Sin embargo, no todos los mamelucos ofrecen el mismo nivel de protección, ni todos los riesgos son iguales. Véase también: «Errores comunes al usar mamelucos descartables en la industria».
Este artículo analiza los riesgos reales en minería y construcción y cuándo el uso de mamelucos descartables o reutilizables es realmente necesario.
Riesgos en minería que justifican el uso de mameluco
Exposición a polvo y partículas finas
En minería, especialmente en faenas de perforación, chancado o manipulación de material, existe alta concentración de polvo mineral. Algunas partículas pueden ser respirables y otras depositarse sobre la piel o la ropa.
El mameluco actúa como:
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Barrera contra partículas sólidas en suspensión
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Protección de la ropa de trabajo
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Elemento que reduce la contaminación fuera del área operativa
En estos casos se utilizan mamelucos tipo protección contra partículas sólidas (por ejemplo, clasificación Tipo 5 bajo normativa europea).
Contaminación cruzada
En determinadas operaciones mineras, el trabajador puede entrar en contacto con residuos, lodos o sustancias procesadas que no deben trasladarse a zonas limpias.
El mameluco descartable permite:
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Retirarlo al salir del área
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Minimizar la dispersión de contaminantes
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Reducir la exposición secundaria
Este aspecto es clave en zonas de mantenimiento o procesamiento.
Riesgos en construcción que requieren protección corporal
Salpicaduras de químicos
En obras de construcción es frecuente el uso de:
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Aditivos para hormigón
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Impermeabilizantes
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Pinturas industriales
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Sellantes y resinas
Algunos de estos productos pueden causar irritación cutánea. En trabajos con riesgo de salpicadura ligera, se emplean mamelucos con protección limitada contra líquidos (por ejemplo, Tipo 6 bajo norma europea).
Polvo de cemento y sílice
El polvo generado en corte de hormigón, mezclado de cemento o demolición contiene partículas finas que pueden adherirse a la ropa y piel.
El mameluco ayuda a:
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Evitar acumulación de polvo en la ropa personal
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Facilitar la limpieza posterior
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Reducir el traslado de partículas fuera del área de trabajo
Trabajos de pintura industrial
Durante aplicaciones con pistola o pulverización, el riesgo principal es la niebla de pintura y microgotas. En estos casos se utilizan mamelucos de material microporoso o SMS que permitan:
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Protección frente a partículas
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Cierta respirabilidad para jornadas prolongadas
Limitaciones del mameluco: lo que no debe asumirse
Un error común es pensar que cualquier mameluco protege contra cualquier riesgo.
Un mameluco descartable estándar:
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No protege contra llamas directas
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No reemplaza ropa ignífuga
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No ofrece protección estructural frente a impactos
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No sustituye protección respiratoria
La selección debe basarse en el análisis de riesgo previo.
Factores clave para elegir el mameluco correcto
Antes de definir el tipo de mameluco en minería o construcción, se debe evaluar:
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Tipo de contaminante (partículas, líquidos, químicos)
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Nivel de exposición
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Duración de la tarea
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Necesidad de movilidad
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Condiciones climáticas (calor extremo puede generar estrés térmico)
El uso inadecuado puede generar falsa sensación de seguridad o incomodidad que lleve al trabajador a retirarlo antes de tiempo.
Conclusión
En minería y construcción, el mameluco no es un elemento accesorio, sino una barrera técnica de control del riesgo cuando existe exposición a partículas, polvo o salpicaduras químicas ligeras.
Sin embargo, su eficacia depende de:
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Elegir el tipo adecuado
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Usarlo correctamente
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Complementarlo con otros EPP (respirador, guantes, protección ocular)
El enfoque correcto no es “usar mameluco por protocolo”, sino seleccionarlo según el riesgo real del entorno de trabajo.

